Hasta finales de 1995, sólo se conocían planetas en nuestro sistema solar. Entonces dos astrónomos suizos, Michel Mayor y Didier Queloz, encontraron un planeta del tamaño de Júpiter orbitando una estrella relativamente cercana, Pegaso 51, a 45 años luz de la Tierra.
El descubrimiento transformó el conocimiento teórico y la comprensión de los sistemas planetarios. Había nacido un nuevo campo en la astronomía: El estudio de los planetas extrasolares.
Posteriormente, en enero de 1996, Geoffrey Marcy y Paul Butler, de la Universidad de California en Berkeley, anunciaron el descubrimiento de dos nuevos planetas, uno alrededor de la estrella Ursa Majoris 47 en la Osa Mayor, el otro en Virgo 70, a unos 35 millones de años luz de la tierra.
Después fueron hallados otros tres, en Cisne 16 y Cáncer. En abril de 1977, astrónomos de otras universidades encontraron planetas alrededor de la estrella Rho Corona Borealis, en la constelación de la Cruz del Norte, y de la estrella HD114762.
En total, unos 10 planetas han sido descubiertos desde 1995 hasta la fecha, y aunque hasta ahora no se ha descubierto ninguno del tipo Tierra, por lo menos dos pueden albergar agua en estado líquido, de manera que el viejo debate sobre la habitabilidad de los mundos posibles vuelve a resurgir, y los descubrimientos han abierto las puertas a nuevos proyectos.
Uno de ellos es la Misión Darwin, que implica la puesta en órbita de un interferómetro infrarrojo en el 2005, por la Agencia Espacial Europea, y que permitirá localizar y caracterizar muchos otros sistemas planetarios, detectar planetas y conocer sus órbitas, tamaños y temperaturas, y hasta si tienen atmósferas, agua y vida productora de oxígeno.
Por su parte, la NASA tiene su proyecto TPF (Terrestrial Planet Finder) para detectar planetas extrasolares, como parte del programa Orígenes, el cual incluye el lanzamiento de tres nuevos telescopios espaciales.
Después de dos mil años, los astrónomos tienen instrumentos para confirmar el pensamiento de los filósofos griegos sobre la cantidad de planetas en el universo.
Con los telescopios de nueva generación, se espera que para el año 2010 se habrá completado el primer censo de planetas en las estrellas más cercanas, en un radio de unos 200 años luz de la Tierra, e inclusive podrán tomarse fotografías de ellos, analizar su luz reflejada, determinar los constituyentes químicos de su atmósfera y si existe actividad biológica en su superficie.
Por tanto, una de las incógnitas de la Ecuación Drake, la cantidad de planetas donde haya surgido la vida, podrá responderse con mayor aproximación.
Y entre los cien millones de millones de estrellas que pueblan el firmamento, podemos esperar que en alguna de ellas aparezca un planeta tipo Tierra, capaz de sustentar vida similar a la que conocemos.
Por ahora, ya sabemos que la existencia de otros mundos allende el sistema solar ha dejado de ser materia prima de sueños y reflexiones filosóficas o literarias. Están ahí, y posiblemente nos hagan señales, con la capacidad de cambiar para siempre la perspectiva de la humanidad sobre su lugar en el universo.
La búsqueda continúa.
¿Darán resultado algún día estos esfuerzos? El éxito tendría multitud de aristas culturales, sociales, psicológicas, legales, políticas, económicas e inclusive religiosas por su impacto sobre la especie humana, para las cuales tal vez aún no estamos totalmente preparados.
En definitiva, la búsqueda milenaria de los extraterrestres no es más que la de nuestro propio destino, en una confrontación que permitiría valorar el camino recorrido y ofrecería un punto de referencia para comprender mejor quiénes somos y hacia donde vamos.
Y esperar que como en la inolvidable obra del desaparecido Carl Sagan, "Contacto", el mensaje traiga el saludo de otra especie racional que nos de la bienvenida a la unión universal de la inteligencia en este cosmos que todos habitamos.
Como dijera el gran pionero de la cosmonáutica, Konstantín Tsiolkovsky: "La tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir eternamente en la cuna".
Fuente de información: PrensaLatina