El planeta, llamado HD 149026b, es más pequeño que los típicos cuerpos gigantes gaseosos, y su atmósfera es más pesada, contribuyendo a su asombrosa temperatura de 3.700 grados Fahrenheit (2.040 grados Celsius), señalaron.
El descubrimiento ocurre en un momento en el que los astrónomos crean el primer mapa climático de otro planeta, un "gigante gaseoso" más normal.
Ambos trabajos, dados a conocer en la revista Nature, ayudarán a los científicos a obtener una mejor comprensión del clima de los planetas fuera de nuestro sistema solar.
Parece el ojo del diablo
Joseph Harrington, de la Universidad de Central Florida, describió al planeta caliente como una bola negra con una mancha roja que mira directamente a su estrella. "Parece el ojo del diablo", dijo en una entrevista telefónica.
Al planeta se le llama "Júpiter caliente", un gigante de gas que orbita muy cerca de su estrella. Es uno de 14 planetas fuera de nuestro sistema solar que pasa en frente y por detrás de su estrella cuando se ve desde la Tierra, que son conocidos como planetas "en tránsito".
Midiendo los cambios en la cantidad de luz dada por la estrella mientras el planeta realizaba su trayectoria, Harrington y sus colegas fueron capaces de deducir su temperatura.
"Este planeta está fuera de la escala de temperatura que esperamos para los planetas", afirmó Drake Deming, miembro del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Michigan, y quien trabajó en el estudio.
Vientos supersónicos
Harrington dijo que para que un planeta se vuelva muy caliente, debe absorber la mayoría de la luz que le llega. Esa luz es irradiada de vuelta en la forma de un tenue resplandor rojo.
HD 149026b está ubicado a 279 años luz de la tierra, considerando el año luz como la distancia que la luz recorre en un año, cerca de 10 billones de kilómetros.
Mientras Harrington y sus colegas han encontrado el más extremo de los "Júpiter calientes" conocidos, los investigadores del Centro Harvard-Smithsonian para Astrofísica han creado el borrador de un mapa climático para un "gigante gaseoso" con una mayor variedad de vegetación.
Usando el telescopio espacial Spitzer de la NASA, los investigadores midieron los cambios en la luz infrarroja proveniente del planeta HD 189733b en la constelación Vulpecula, a casi 60 años luz de la Tierra.
Lo que reveló el estudio es un planeta con vientos supersónicos, que son más de seis veces más rápidos que los que hay en Júpiter, que distribuyen el calor homogéneamente a lo largo del planeta, incluso al lado que no ve a su sol.
Fuente de información: LaFlecha.net