Los proyectos Darwin y la construcción del más grande telescopio del mundo están dirigidos al análisis de las pruebas de vida similar a la terrestre.
HAY más cosas en el cielo y en la tierra de las que tú puedas imaginar». Esta frase shakesperiana es una especie de telón de fondo que anima a los investigadores de nuevos planetas en su idea de que puede haber vida más allá de la Tierra. El astrofísico Rafael Rebolo, del Instituto de Canarias, participa en varios proyectos encaminados al descubrimiento de otros planetas. La conclusión es que hay muchas posibilidades de que no estemos solos.
-¿Qué novedades hay en la investigación de nuevos planetas?
-Desde que en el año 1995 se descubriera el primer planeta de tamaño parecido a Júpiter alrededor de una estrella parecida al Sol, estas búsquedas han florecido de una manera increíble y cada mes se descubre un nuevo planeta. Lo más reciente es el descubrimiento de planetas de cada vez menor tamaño. Se comenzó descubriendo planetas del tipo de Júpiter, que son planetas gigantes, y ahora se descubren planetas que tienen el tamaño de Urano. No se pueden ver aún estos planetas y la prueba de que existen es indirecta, pero fiable. Hay planetas como Júpiter, Saturno o Neptuno. Todavía no sabemos si hay planetas como la Tierra, y ese es el desafío para el futuro, el descubrir planetas de este tipo que se encuentren a distancias de sus estrellas parecidas a la que hay entre la Tierra y el Sol, de manera que la temperatura de estos planetas sea parecida a la de la Tierra y la composición química y atmósferas sean parecidas, y quizá se haya podido desarrollar alguna forma de vida.
-¿Es posible detectar esos planetas similares a la Tierra?
-Con las técnicas que tenemos en este momento no es posible detectar planetas como la Tierra. Pero con los proyectos que se están diseñando en Europa por parte de varios grupos de investigación, la próxima década será posible identificar planetas como la Tierra si existen, y existen en una cantidad parecida a la que sabemos que se presentan los planetas gigantes como Júpiter. Alrededor del 5% de las estrellas parece ser que tienen planetas como Júpiter y bastaría con que el 1% de las estrellas tuvieran planetas como la Tierra para que la próxima década la astronomía pudiera descubrir el primer planeta terrestre.
-¿A qué proyectos se refiere?
-En Europa hay dos proyectos de gran envergadura. Uno es el proyecto de la Agencia Espacial Europea para construir una flotilla de satélites que mediante técnicas de interfenometría podría detectar la existencia de planetas de tipo terrestre alrededor de estrellas que no estuviesen muy lejos del Sol. Este proyecto está liderado por la Agencia Espacial Europea y hay un consorcio científico detrás de él que se denomina proyecto Darwin. El otro proyecto, en el que estoy involucrado, consiste en la construcción de un telescopio gigante, que desde tierra podría llevar a cabo la detección de planetas de tipo terrestre alrededor de miles de estrellas. Este proyecto se conoce como Telescopio Extremadamente Grande Europeo, EELT, en inglés. Este proyecto es resultado de un consorcio de diversas instituciones y países en el que participa España.
-¿Dónde se situará ese gran telescopio?
-La ubicación del telescopio aún no se ha decidido y se discuten los espacios de Chile y la isla de La Palma en Canarias. El telescopio tendrá diámetro entre cincuenta y cien metros y será cinco veces mayor que el más grande del mundo. Podrá obtener imágenes de planetas como la Tierra, hacer espectros de estos planetas si conseguimos que las técnicas ópticas se desarrollen en los próximos años para resolver algunos problemas que presenta alcanzar la calidad óptima de imagen en unos telescopios de grandes dimensiones. La atmósfera distorsiona la imagen de esos objetos y hay que saber corregir esta distorsión. Esa es la clave para detectar los planetas de tipo terrestre.
-¿La observación con telescopio se completará con otros medios?
-Tras la detección será necesario desarrollar proyectos espaciales para caracterizar aún mejor la presencia de signos de vida. No obstante, los proyectos del telescopio y de los satélites son complementarios.
-¿El interés en el estudio de planetas similares a la Tierra se corresponde con la creencia de que se podría hallar formas de vida en alguno de ellos?
-Sí, pensamos que es posible que exista vida en algún planeta. Sería muy extraño que la vida sólo se hubiera desarrollado en la Tierra, y eso sería regresar a la concepción coperniquiana de que somos el centro del universo. La astronomía nos ha mostrado que somos algo pequeño en el universo y que posiblemente el desarrollo de formas de vida no sea algo exclusivo de la Tierra, y esto ahora mismo es una idea. Sabemos que los planetas no sólo existen alrededor del Sol, y esto ha sido muy importante para promover investigaciones. Nuestra misión consiste en identificar si hay planetas de tipo terrestre e identificar si hay tipos de vida.
-¿Cómo se detecta vida en otros planetas a través del telescopio?
-El estudio gira en torno a la detección de una concentración importante de oxígeno en la atmósfera, cosa que se puede inferir a través de la detección de ozono. Es posible detectar ozono con la tecnología actual, pero si tuviéramos un instrumento como para detectar suficiente cantidad de luz identificaríamos el ozono. El ozono en un planeta de tipo rocoso indica la presencia de oxígeno, y es difícil la existencia de oxígeno en un planeta si no existe una actividad biológica que lo mantiene. Si uno encuentra oxígeno a través de las emisiones del ozono, tendríamos un posible indicador de presencia de vida, pero no es una constatación inequívoca y habría que acudir a otros indicadores. No me cabe duda de que habrá unas técnicas, en cinco o seis años, que permitan verificar esa presencia de vida.
Fuente de información: NorteCastilla
Lunes, 20 de Septiembre de 2004 |
Astronomia | votos (
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