La búsqueda de planetas con vida extraterrestre ha conseguido una nueva herramienta: una “gráfica ID” que los científicos usarán para comparar mundos extraterrestres con la Tierra tal como ha aparecido por miles de millones de años.
Muchos astrónomos dicen que ellos esperan descubrir pronto planetas similares a la Tierra, cuando una mejor tecnología les permita divisar mundos pequeños y distantes.
“Creemos que dentro de 10 a 15 años descubriremos el primer planeta parecido a la Tierra”.
“Entonces la pregunta será: ¿Es este un planeta habitable?”
Para contestar esa pregunta, Lisa Kaltenegger, astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y sus colegas han creado un modelo histórico del único planeta del que se sabe que tiene vida inteligente: la Tierra.
“Creamos una huella digital de la Tierra a través de su evolución, para que la podamos comparar con cualquier planeta que descubramos y pensemos que pueda haber vida en él”, explica Kaltenegger.
Los gases en la atmósfera de un planeta proveen la huella digital única para dicha comparación. Los científicos examinan las condiciones atmosféricas de los mundos demasiado distantes para visitar, usando luz visible e infrarroja. La mezcla de gases en la atmósfera de un planeta crea un espectro único, una huella digital llena de colorido que revela las condiciones sobre la superficie del planeta.
Resulta interesante que la única manera cómo podemos decir lo que ocurre en los océanos o sobre la tierra es midiendo los gases desechados en la atmósfera”, dice Wesley Traub, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA, en Pasadena, California.
Los miembros del equipo trazaron un mapa de los cambios atmosféricos que ocurrieron durante los 4,500 millones de años de evolución de la Tierra.
Ellos identificaron seis épocas en la evolución de la vida basándose en el carbono, mediante las cuales ellos puedan comparar los espectros de dichas atmósferas con los de cualesquiera nuevos planetas prometedores.
“Si se descubriera un planeta extrasolar con un espectro similar a uno de nuestros modelos, podríamos potencialmente caracterizar el estado geológico de aquel planeta, su capacidad, y el grado hasta donde la vida sobre él ha evolucionado”, dice Traub.
Por ejemplo, la presencia de vida muy primitiva se podría indicar mediante la elevación de los niveles de metano, como los creados cuando las bacterias anaeróbicas, las que crecen a falta de oxígeno, aparecieron por primera vez sobre la Tierra hace unos 3,500 millones de años. También se podría detectar vida más avanzada.
“Dos buenas señales de vida serían grandes cantidades de oxígeno (lo que hizo posible la vida multicelular sobre la Tierra) y óxido nítrico, que es producido por vida y sólo por vida”, dice Traub.
Fuente de información: endi.com